martes, 21 de septiembre de 2010

Un desastre la educación en México: Senador Monreal

En Síntesis…

Un desastre la educación en México: Senador Monreal

* De cada 10 pesos, solo siete centavos van a la investigación
* 47% de los jóvenes no tiene competencia de comprensión de lectura: PISA
* Se ha consumido más en seguridad pública que en educación
 [foto: Senado]
Vinicio Portela Hernández

Me pareció interesante la intervención del  Senador Ricardo Monreal en la Comparecencia del Secretario de Educación, Alonso Lujambio, los datos aportados en su discurso, antes de cuestionar al funcionario federal, aportan otra visión al maquillaje con el que pretenden disfrazar el progreso de la educación en el país, por ello decidí reproducirlo textualmente para que no escapara nada del teclado, empieza la cita textual:
La palabra que mejor define lo que vive el país en términos educativos es desastre; es decir: desgracia grande, suceso infeliz y lamentable, de acuerdo con la Real Academia. Está sobrediagnosticado el desastre educativo del país.
Sólo recordaré aquí los indicadores más notables: la correlación entre gasto público en educación y desempeño educativo es el más negativo de los países integrantes de la OCDE y uno de los más regresivos entre los países monitoreados por la UNESCO. El gasto en educación pública asciende a casi 6 puntos del PIB superior a Canadá, Australia y Corea, y similar al Reino Unido y Francia, pero el nivel educativo de nuestros niños y jóvenes es equivalente a los de la Africa Subsahariana y las de Asia Meridional.
De cada diez pesos gastados en educación 9.3 son para gasto corriente, y sólo 7 centavos van a investigación, ciencia y tecnología; es decir, estamos gastando mucho en educación, pero no estamos invirtiendo en la civilización. Si los padres de familia se enteraran que el gobierno destina un promedio de 10 mil 413 pesos al año por cada niño en primaria, 16 mil por cada estudiante de secundaria, 22 mil 480 por cada alumno de bachillerato y 56 mil pesos por cada estudiante en escuela superior del sistema público, las demandas por fraude en la PROFECO en contra de la SEP estarían a la orden del día; aunque no funcionarían, como no funcionan ahora, porque no hay proporción alguna entre lo gastado y los resultados obtenidos.
Las evaluaciones nacionales y extranjeras coinciden en este punto, por ejemplo, los estudios del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación muestran que una gran proporción de los alumnos de tercero y sexto de primaria y de tercero de secundaria carecen de conocimientos básicos de español y matemáticas.
El programa para la evaluación internacional de los estudiantes, la llamada prueba PISA de la OCDE que se aplica en todo el mundo nos ha reprobado sistemáticamente al encontrar que en México más de la mitad de los alumnos carecen de las competencias matemáticas mínimas, mientras que el 47% de los jóvenes mexicanos no tiene un mínimo de competencia de comprensión de lectura en su propio idioma, el español.
Es decir, el Sistema Público Educativo lejos de preparar a nuestros jóvenes para un mundo globalizado los están marginando y enviando al desempleo y la frustración; pero este no es el problema mayor, el desastre mayor, lo verdaderamente trágico se encuentra en otro lado. El creciente número de jóvenes mexicanos que ni siquiera tiene el derecho a obtener una educación de mala calidad, es decir, los rezagados, los rechazados y los marginados.
Los niños de 5 a 6 años en este país mal que bien tienen un lugar garantizado en la escuela, sin embargo, a partir de los 10 años empiezan los obstáculos. 30 de cada 100 niños que iniciaron la primaria tienen que abandonarlo por falta de recursos económicos o por rezago educacional; a los 16 ó 17 años la proporción se invierte, 70 de cada 100 jóvenes que iniciaron la escuela están en rezago grave o fuera de la misma ya sea por razones económicas o porque no hay lugar para ellos en el sistema educativo público medio y superior.
En la famosa generación “ni-ni”, jóvenes que ni estudian ni trabajan y que la SEP estima su número en casi 300 mil, pero que las mediciones serias revelan que ascienden a casi 8 millones de mexicanos, un verdadero ejército industrial de reserva de la delincuencia organizada de México, como lo demuestra el sobrepoblamiento de los cárteles mexicanos con reos jóvenes y el perfil mínimo que va de los 20 a los 30 años.
De los 28 mil muertos la mayor parte han sido jóvenes en estas condiciones. Se ha consumido más en seguridad pública que en educación. En resumen, la educación pública en México ha dejado de ser la palanca más poderosa para promover la igualdad y la movilización social para convertirse en una de las fuentes más peligrosas que reproducen la desigualdad, la pobreza y la frustración en varias generaciones de mexicanos.
Concluye cita textual.
Terminé
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