jueves, 10 de enero de 2013

El Acoso Sexual del Delegado del ISSSTE


En Síntesis…
El Acoso Sexual del
Delegado del ISSSTE
Vinicio Portela Hernández
Ser una mujer exitosa, inteligente y bonita en la Delegación del ISSSTE al parecer resulta ser contraproducente, no sólo en el ámbito laboral, sino sexual.
Tras una serie de amenazas, acoso, intimidación, una trabajadora del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, la hicieron renunciar al no aceptar las propuestas indecorosas del Delegado Félix Mendoza Acuña.
Por respeto a la víctima me voy a reservar su nombre, pero les daré detalle del calvario que tuvo que sortear por casi siete meses de abusos por parte del que ya es mejor conocido como “El Pelucas” Mendoza, por aquello de despachar desde una cantina del mismo mote.

La historia
En el mes de noviembre de 2011, la víctima entró a laborar al ISSSTE como encargada de la Subdirección Administrativa de la Clínica Hospital de Tapachula. Donde se desempeñó sin mayores complicaciones hasta el mes de marzo de 2012, fecha en la que inician las primeras visitas como el nuevo Delegado Félix Mendoza Acuña.
En dicha Clínica, es dónde Mendoza Acuña conoce a la desafortunada mujer, que por sus responsabilidades al interior del ISSSTE tuvo que realizar un informe puntual al quien era en esos momentos su “jefe” de más alta jerarquía.
Desde ese instante inició el acoso por parte del Delegado estatal, quien estaba acompañado de su “peón” Rodolfo Ruíz Mora, Jefe de la Unidad de Atención al Derechohabiente y Comunicación Social, quienes de manera insistente interrogaban a la mujer sobre cuestiones personales.
Pero el encanado Félix Mendoza va mucho más allá del piropo que raya en lo grosero e invita a comer a la Administradora, pero ante un gesto negativo de la fémina, el funcionario federal hace extensiva la invitación para los directivos y acompañantes.
Ya en la comilona en el restaurante Yam-Yam, el Delegado insistía su cortejo con su subordinada y con “aires de grandeza” le prometía estabilidad laboral mientras Él estuviera al frente de esa institución.
Después de ese suceso, las cosas no se calmaron y fueron empeorando, Mendoza Acuña, utilizando seguramente el expediente de la Administradora de la Clínica Hospital de Tapachula, emprendió un maratón de llamadas y mensajes hacia la mujer, para que viajara hacia la capital del estado y que lo pasara a visitar, señalándole que de asistir podrían ir a comer y divertirse mucho.
Pero al no encontrar respuesta positiva de la “chica”, el Delegado aprovechaba cualquier oportunidad para tenerla cerca y cada vez asistía la Administradora a la sede en Tuxtla Gutiérrez, Mendoza Acuña le “ordenaba” pasar a su oficina e insistía en cuestionarla, además de lanzar frases como: “vamos a comer y luego hacer las cositas que quieras”, “muchas mujeres quisieran tener la suerte que tú tienen, yo no me acerco con cualquiera”, “sí tú quisieras podrías estar mejor, todo depende de ti que lo quieras” o “para gato viejo, ratón tierno, para eso me gustas ratoncita.”
El acoso siguió subiendo de tono, para el 29 de marzo de 2012, las cosas ya estaban tomando planos peligrosos. Félix Mendoza le realizó una llamada telefónica a la Administradora, donde en un tono amenazante y presionándola le ordenaba que viajara a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez y que se fuera preparando para estar todo el día y la noche con Él, caso contrario tomaría acciones donde saldría dañada. Aún así la mujer no aceptó.
Un par de semanas después, el 13 de abril de 2012, la trabajadora recibió la instrucción de Mendoza Acuña de viajar al día siguiente a la Delegación en la capital, ya que se planeaba tener una junta de trabajo.
El 14 de abril, la Administradora se presentó puntual, pero se topó que en el edificio delegacional no había nadie por ser un día inhábil, pero su sorpresa fue más grande al enterarse que el Delegado la estaba esperando sólo en su oficina.
En dicho lugar, Félix Mendoza aprovechó nuevamente para cuestionarla de temas personales, desde que sí tenía novio, sí ya había tenido relaciones sexuales, si vivía sola, sí tomaba o fumaba, sí tenía alguna relación en el gobierno, pero hizo énfasis en que sí podía viajar para que lo acompañara a eventos fuera del estado, ya que representaba la imagen perfecta para un Delegado.
Ante tal actitud amenazante, la víctima pretextaba dolor de cabeza y que se tenía que retirar ya que se sentía frustrada ante tales proposiciones.
Del acoso Félix Mendoza pasó a la agresión verbal y de manera altisonante le aseguró a la empleada que se iba hacer lo que Él ordenaba, y sí él pedía que se bajaran lo calzones todos lo tenían que hacer, reiterándole que más ella, ya que desde hace tiempo le traía ganas. Aún así la mujer se retiró del lugar.
Ese día por la tarde y al siguiente, Mendoza Acuña le envió mensajes de texto a la víctima, que ella no contestó.
El 16 de abril de 2012, ya en su lugar de trabajo, la Administradora recibió una llamada del Delegado, en la cual le reclamaba el por qué no contestó sus mensajes.
Además le ordenaba que en el transcurso de la semana se volviera a presentar en la Delegación porque necesitaba verla, que su presencia le daba tranquilidad y su imaginación se echaba a volar con cosas que podían hacer en la intimidad.
Más de una semana después el acoso continuó, el 24 de abril de 2012, la trabajadora recibió un mensaje de Félix Mendoza a su equipo celular en la que decía: “sí se concreta la idea que traigo en mente me vas a deber la vida, te parece bien”.
Al día siguiente, el mismo Delegado le marcó a la Administradora informándole de su cambio de adscripción a San Cristóbal de las Casas, con el argumento de que la tendría más cerca y ella por temor a las represalias aceptó el cambio a pesar de que era menos el salario.
Pese al constante hostigamiento, la empleada se presentó el día 7 de mayo en la Clínica del ISSSTE de San Cristóbal. Y 24 horas después Rodolfo Ruíz Mora le marcó a su oficina para indicarle que “tenía que pagar el favorcito” al Maestro Félix, que nada era gratis en esta vida y que seguir en el puesto tenía un precio, ya que por ese lugar muchas “viejas” harían lo que Él quisiera.
El Jefe de Comunicación Social subió el tono a las amenazas al preguntarle a la ahora Subdirectora a qué se refería, por lo que el Jefe de Comunicación Social le contestó que no se hiciera “pendeja” que el Delegado se quería acostar con ella, que se sintiera orgullosa en tener relaciones con el “señor Delegado” por ser norteño de Sonora y además que esa relación podía ser pública para que todos la respetaran y no se metieran con ella.
Ruíz Mora le advirtió que no se andara con niñerías porque sino el mismo se encargaría de mandarla a la “chingada” y de que no consiguiera trabajo en el gobierno.
Agregó que el Maestro sólo quería acostarse con la trabajadora por el tiempo en el que estuviera en Chiapas y que no se ilusionara con que se enamorara, que era sólo para pasarse un rato agradable.
Ese mismo 8 de mayo de 2012, Mendoza Acuña se comunicó con la víctima para exigirle la cantidad de 30 mil pesos por concepto de la primera cuota del año por tener el puesto de Subdirectora, ya que tenía que repartir con su gente de arriba.
Ante la amenaza y por temor a represarías la empleada entregó el dinero que eran sus ahorros y pensó que con ese pago se aseguraba que ya no la estaría molestando con propuestas sexuales.
Luego de ese acto, las presiones disminuyeron por parte de Mendoza Acuña, pero las advertencias de Rodolfo Ruíz Mora aumentaron, frases como: “no te hagas del rogar sólo las pendejas lo hacen”, “lo que Él quiere es abrirte las piernas, al maestro le urge acostarse contigo”, “sí te fijas en otro voy a acabar con tu reputación y haré lo imposible para correrte” y lo más grave que la amenazó con golpearla a ella y a su padre si no accedía a sus pretensiones.
Y sí esta presión no fuera poca, Félix Mendoza Acuña se daba el lujo de pedirle “moches” a la Subdirectora, como una cabeza de res horneada de Villaflores por la visita de los padres del funcionario federal a Chiapas, la cual fue pagada en su totalidad por la víctima y recibida por el Secretario Particular, Héctor Parra Pandoja, a principios del mes de agosto de 2012.
El 24 de agosto de 2012 las cosas se agudizaron, en San Cristóbal de las Casas se realizó la Tercera Jornada de Enfermería, al término del evento el Delegado le pidió a la trabajadora que le enseñara las instalaciones del ISSSTE y en el camino, con la presencia de Parra Pandoja, el funcionario le dio un ultimátum, le dijo: “te vas a acostar conmigo o te vas a la chingada”, a lo que la mujer respondió que no.
La contestación hizo que Félix Mendoza explotara contra ella, le aseguró que se iba ir a la “chingada” y que pobre de ella si trataba de hacer algo en su contra ya que Él era la máxima autoridad.
Posteriormente a ese altercado, la Subdirectora Administrativa empezó a tener conflictos con la Directora Carmen Camacho González, lo que llevó a que esta última la agrediera físicamente y la amenazara de muerte, lo anterior por la promesa del Delegado de entregarle el puesto de la víctima al esposo de la Directora.
Por lo anterior, la trabajadora interpuso una denuncia contra Camacho González, lo que no le gustó a Félix Mendoza que le mandó a decir que necesitaba una tarjeta informativa de dicha disputa.
Por tres días la Subdirectora estuvo esperando la audiencia con Mendoza Acuña, hasta el 6 de septiembre de 2012, el Delegado la recibió con la advertencia de que ya había pensado la situación y que la más perjudicada sería ella, ya que muchas veces le había pedido y a “quemarropa” le dijo: “voy hacer claro, quiero cogerte, traerte conmigo a todos lados y a donde vaya”.
La Subdirectora salió de la oficina, minutos después, vía telefónica el Subdelegado Administrativo, Marco Antonio Aquino González, le informó que tenía que pasar a su oficina.
Al llegar al lugar, Aquino González le indicó que tenía instrucciones de que firmara su renuncia pero la trabajadora no aceptó, retirándose a su centro de trabajo.
El 14 de septiembre la trabajadora presentó su denuncia ante la Delegación de la Procuraduría General de la República por los delitos de Abuso de Autoridad, Intimidación, Cohecho, Hostigamiento Sexual y los que resulten.
Los anteriores hechos se encuentran dentro de la Averiguación Previa TGZ-VSP/669/2012, de la cual dio como resultado que el Juez de la causa girara la Orden de Aprehensión contra el Delegado Estatal del ISSSTE, Félix Mendoza Acuña, el cual se encuentra actualmente amparado.
Esta trágica historia demuestra nuevamente que la Delegación estatal del ISSSTE es un nido de “ratas”, donde las relaciones laborales son regidas por la perversidad de “El Pelucas” Mendoza y junto con sus “lacayos”; Rodolfo Ruíz Mora, Héctor Parra Pantoja y Marco Antonio Aquino González; han hecho de esa institución de seguridad social su “guarida” que con impunidad roban, defraudan, acosan, amenazan y hostigan conforme a sus intereses, esto solapado por las autoridades federales se hacen “oídos sordos” a los reclamos de los derechohabientes.
Esta es otro de sus “modus operandi” de la banda delincuencial liderada por Félix Mendoza Acuña, que a pesar de que ya cuenta con una orden de aprehensión sigue estando al frente de la Delegación del ISSSTE como un acto más de impunidad y corrupción. Hasta cuándo los chiapanecos debemos aguantar a un facineroso funcionario como Félix Mendoza Acuña.

Terminé
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