martes, 26 de junio de 2012

Maltrato animal


En Síntesis…
Maltrato animal
[Foto: http://www.facebook.com/haru.nakamura]
Vinicio Portela Hernández
Las redes sociales se han caracterizado por su alto nivel de conciencia social, lo que ha servido que muchos nos demos cuenta de verdades que se mantienen ocultas y en la Internet se han podido escapar al rigor de la censura.
A través de mi cuenta de Facebook (revistaasfalto) me enteré de la triste historia de 14 ponis y dos caballos que estaban a punto de morir por la irresponsabilidad de su dueño, un concesionario del Parque Convivencia Infantil, que se encuentra en la capital chiapaneca.
Los animales, fueron trasladados al Parque Joyyu Mayu, ya que hay obras de remodelación en “Convivencia” desde el principio de año.
Sin embargo, estos animales fueron dejados a la deriva por su dueño, Manuel Ocampo, dentro de un establo rústico, donde se encuentran esqueléticos y es hasta estas fechas empezó a pedir ayuda cuando los equinos están a punto de morir. Su justificación, que no tiene fuente de ingreso para atender las necesidades de los semovientes.
Pero hay que ser claros y no irnos con la “finta”, los concesionarios del Parque de Convivencia Infantil son muy “histriónicos” y han explotado ese espacio público como si fuera privado.
En febrero del año 2011, desde este mismo espacio denuncié las mafias que operaban desde ese centro recreativo, entre ellos el “señor Ocampo” quien contrataba a verdaderos “trogloditas” para cuidar de sus caballos.
En la investigación que realicé en aquella ocasión, me tocó observar como golpeaba uno de sus empleados de Manuel Campos a uno de estos equinos.
Hoy, cuando por semanas dejó hambrientos a sus 14 ponis y dos caballos, el “Señor Campos” llora su amargura, pero lo raquítico no le salió de un día para otro a estos animales, tuvo que dejarlos en el abandono para que esto sucedida.
Pero como la costumbre es “chillar” y “papá gobierno” les da todo, este concesionario prefirió casi “medio matar” a sus animales, antes de pedir ayuda, ahora tiene toda la atención de la sociedad tuxtleca.
Que gracias a la participación social, a través de Facebook, ahora estos animales ya están siendo atendidos y procurados, no por su irresponsable dueño, sino por personas que aman a los animales y que se tomaron la molestia de brindar protección y alimento para que los equinos pudieran salvarse de una muerte eminente.
Ante este suceso de maltrato animal, la pregunta que surgía era cómo castigar jurídicamente a personas que realizan actos tan atroces con los animales.
Apoyándome de la tecnología, un experto en la materia me confirmó que no existe en específico una ley de protección animal, pero que hay muchos tratados internacionales que México ha firmado en esa materia.
El abogado, me dijo, que tampoco había que ir tan lejos, que se podía aplicar la Ley Federal de Sanidad Animal en el caso de los “Equinos de Convivencia” y sancionar conforme a derecho el trato indigno que se les dio a estos semovientes.
Me explicó, que en el artículo primero, esta ley contempla el procurar el “bienestar animal”, por lo que es aplicable hasta en caso de mascotas y que es la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación la autoridad responsable de tutelar dicho bienestar.
En el mencionado ordenamiento de carácter federal, en su capítulo primero, artículo 19, dice a la letra: La Secretaría establecerá mediante disposiciones de sanidad animal, las características y especificaciones que deberán observarse para procurar el bienestar que todo propietario o poseedor de animales debe proporcionarles, a fin de que los inmunice contra las enfermedades y plagas transmisibles que los afecten y les proporcione la alimentación, higiene, transporte y albergue y en su caso entrenamiento apropiados conforme a las características de cada especie animal, con el objeto de evitar su estrés y asegurar su vida y su salud.”
Lo anterior representa, que Manuel Ocampo está violentando una Ley Federal.
Esta afirmación se refuerza, con lo dispuesto en el artículo 20, inciso I: “Que el bienestar de los animales requiere de proporcionarles alimentos y agua suficientes; evitarles temor, angustia, molestias, dolor y lesiones innecesarios; mantenerlos libres de enfermedades y plagas, y permitirles manifestar su comportamiento natural.” A demás del inciso IV: “El ser humano se beneficia de los animales de muy diversas maneras, y en ese proceso, adquiere la responsabilidad de velar por su bienestar.”
Claro que siempre hay pretextos para todo, y podrían alegar que esta disposición se refiere solamente a la ganadería, pero no es así, el artículo 21 es muy claro: “Los propietarios o poseedores de animales domésticos o silvestres en cautiverio, deberán proporcionarles alimento y agua en cantidad y calidad adecuada de acuerdo a su especie y etapa productiva. Los animales deberán estar sujetos a un programa de medicina preventiva bajo supervisión de un médico veterinario, y deberán ser revisados y atendidos regularmente. Así mismo se les proporcionará atención inmediata en caso de enfermedad o lesión.”
Esta serie y reiteradas irregularidades cometidas por Manuel Ocampo en contra de la Ley Federal de Sanidad Animal, está enmarcadas dentro de las infracciones administrativas, por lo que el “concesionario” y dueño de los ponis y caballos, podría estar enfrentando multas equivalentes hasta de 10 mil salarios mínimos, de más de 600 mil pesos, y la clausura o suspensión del registro o permiso, bueno si es que lo tiene.
Lo más importante, es que la etapa de emergencia se superó, todo indica que la bondad de muchos ciudadanos concientes podrán salvar a estos animales, pero también no se debe de pasar por alto  la ley y “don Manuel Ocampo” deberá enfrentarla, ya que la responsabilidad con sus animales quedó nula, al grado de poner en riesgo la vida de estos equinos por no pedir ayuda a tiempo.
En manos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación está en que se aplique la Ley como corresponde y no se deje pasar este maltrato solo por la ambición de un concesionario “amafiado” por sus intereses dentro del Parque de Convivencia Infantil. Si lo dudan, pregunten cuantos locales más tiene su familia.

Los chavos
El domingo uno de julio estaremos ejerciendo el voto todos los ciudadanos de la República Mexicana que cuentan con credencial de elector vigente. Bueno eso espero.
En Chiapas, destacan algunos jóvenes que quieren continuar con su carrera política, uno de ellos es Zoé Robledo, quien salió de “pits” muy retrazado en la carrera electoral.
Pero le metió “turbo” y con el proyecto de “Un nuevo trato para Chiapas”, es uno de los pocos de “izquierda” que podrán alcanzar algún espacio de elección popular.
Otro es Juan Jesús Aquino Calvo, panista de corazón, y que ha sudado la camiseta de los “bolillos” en esta campaña, no tenia la necesidad de hacerlo, está dentro de la lista de Diputados Federales plurinominales. Pero al parecer la convicción de servicio y el apoyo a los candidatos “azules” lo hizo meterse a la refriega electorera.
El que sí dejó mucho que desear, fue el “multichambas”, Roberto Albores Gleason, dejó tirado la Diputación Federal, después la Senaduría que le había dejado Manuel Velasco y para colmo tampoco trabaja como “líder” estatal del Tricolor. El “Diablito” navegó de “muertito” gracias a la “corriente” que trae “El Güero” Velasco y el “copetón” Enrique Peña Nieto. Salió muy “vaquetón” el RAG Jr, que tendrá una Senaduría de a gratis.

Terminé
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Twitter: @VinicioPortela