martes, 8 de febrero de 2011

La salud del Presidente es de interés nacional


En Síntesis…
La salud del Presidente es de interés nacional
 -----------------------------------------------
________________________________________________
Vinicio Portela Hernández
A mediados del año 2005, la salud mental del entonces Presidente de la República, Vicente Fox Quesada, era cuestionada por parte de la cúpula política y representantes de los medios de comunicación.
Las constantes contradicciones en las declaraciones de Fox, sumadas a sus reiterados desplantes irracionales, llevaron a los actores y analistas políticos a preguntarse sobre el estado psicológico del Ejecutivo Federal.
Múltiples fueron los artículos, notas informativas y columnas que dieron cuenta de la preocupación que generó, tanto así que se filtraron informes de que Vicente Fox consumía habitualmente Prozac, un fármaco antidepresivo que ayuda a liberar serotonina y por ello beneficia al buen humor, pero al mismo tiempo puede tener efectos secundarios, como aumentar las conductas suicidas e inhibe el deseo sexual.
Pero el tema del Prozac en ese momento tampoco era reciente, en 2003, en una entrevista concedida a la cadena estadounidense Univision, le preguntó el periodista Jorge Ramos a Fox sobre sí consumía ese fármaco.
La respuesta del guanajuatense fue vista como un síntoma más de su depresión, ya que le cuestionó al comunicador sobre su fuente de información, textualmente dijo “¡No!. No sé de dónde recoges tu información” y muy molesto terminó de tajo la entrevista
Ya para marzo del 2006, la entonces Senadora priísta, Dulce María Saurí, propuso la apertura del expediente clínico físico y mental del Presidente, siempre y cuando fuera aprobado por dos terceras partes del Congreso.
La inquietud estribaba sobre la “duda” de una posible enfermedad mental de Vicente Fox, los medicamentos que tiene que ingerir para controlarlos y su desempeño para administrar la nación.
Claro está que esta inquietud no prosperó, pero ciertamente es que para los casi 120 millones de mexicanos la salud del Presidente de la República es un tema desconocido, casi tabú.
En México no se puede cuestionar la salud del mandatario, es pecado mortal, si alguien tiene la osadía de hacerlo será tachado de provocador, enemigo de la democracia y antipatriótico.
Actualmente, la duda de tener a un Ejecutivo Federal integro, física y psicológicamente, y pedir que se investigue, puede generar en actos de represión y acoso.
El caso de la periodista Carmen Aristegui, quien luego de dar una nota sobre una protesta en el Congreso, donde se desplegó una manta que decía: ¿Tú dejarías a un borracho conducir tu auto? No, ¿verdad?, ¿y por qué lo dejas conducir al país?", en referencia al Presidente de la República, Felipe Calderón, se cuestionó sobre la salud del mandatario.
Esto fue lo que dijo, "¿Tiene o no Felipe Calderón problemas de alcoholismo? Esto merece, insisto, una respuesta seria, formal y oficial de la propia Presidencia de la República."
Tal pregunta derivó en que la MVS Radio la despidiera, argumentando que "dio por válida una presunción, transgrediendo nuestro código ético y al negarse a ofrecer una disculpa pública, decidimos dar por terminada nuestra relación contractual".
Todo indica que el medio de comunicación utiliza la “autocensura” en su Código de Ética, porque preguntar no es afirmar.
Multivisión y Joaquín Vargas, cayeron en el mal del “lamesuelas” y por tratar de quedar bien con Calderón ahora enfrentarán el repudio ciudadano, que ve a esta empresa como un títere del Gobierno Federal y seguramente una demanda laboral y otra por parte de los organismos de protección al trabajo periodístico.
En verdad no creo que el Gobierno de Felipe Calderón diera la orden de correr a Carmen Aristegui, sería más que estúpido hacerlo, la experiencia panista en la administración de Fox lo demuestra, los panistas "aguantan vara".
Lo que es más que evidente, es que hay dueños, directores, editores y jefes de redacción de medios de comunicación que por quedar bien con un político o con un poderoso entregarían la dignidad por un “gracias” y un saludo en público.
Y por supuesto que la salud del Presidente de la República es importante para los mexicanos, su investidura, representatividad y administración así lo requieren.
Sí Calderón es “bolo” y le gusta la juerga, eso lo deberíamos saber los ciudadanos, sí no lo hace, también es del interés nacional. Lo que no es válido es que se siga ocultando información.
Terminé
Comentarios en: vypher55@yahoo.com.mx, vinicioportela@gmail.com,
Twitter: @VinicioPortela o en el blog vinicioportela.blogspot.com