jueves, 24 de febrero de 2011

Cédula de identidad, ¿a quién beneficia?


En Síntesis…
Cédula de identidad, ¿a quién beneficia?

 [Foto: Internet]
Vinicio Portela Hernández
La cédula de identidad ha sido el pretexto para muchos políticos el iniciar una batalla de declaraciones, muchas de ellas llenas de razonamiento lógico, pero otras tantas se encuentran en la categoría de “borregazos”.
A finales del mes de julio de 2009, el Presidente de la República, Felipe Calderón, anunció la creación de la nueva credencial la cual estaba empapada de nuevas técnicas tecnológicas de identificación.
Y de manera unilateral, el Ejecutivo Federal declaró que esta cédula contendrá información “biométrica” de todos los mexicanos, según para que garantice “la unicidad y distinción plena que cada persona tiene respecto de las demás”.
Desde ese momento inició la “rebatinga”, ya que para qué se tendría que hacer un nuevo documento que identifique a un ciudadano cuando ya existen dos, la credencial para votar del Instituto Federal Electoral y la Clave Única de Registro de Población (CURP).
Por lo que la iniciativa del Presidente fue rechazada, ya que representaría un gasto innecesario, de aproximadamente mil 138 millones de pesos en primera instancia, el cual se podría redistribuir en otros rubros con mayor necesidad, como lo es el combate a la pobreza.
Ese mismo año, en la comparecencia del entonces Secretario de Gobierno, Fernando Gómez Mont, la legisladora del Partido Revolucionario Institucional, Carmen Guillén Vicente, le manifestó al funcionario que independientemente del excesivo costo de la Cédula, lo que sería preocupante es que esos datos podrían quedar expuestas al crimen organizado.
Se refirió también que la base de información personal de los mexicanos pasaría al control del gobierno y que se parece más a una “ficha delincuencial” que a una identificación oficial.
Pero las primeras expectativas del costo de la Cédula de Identidad fueron modestas e irreales, en su primera etapa en los estados de Baja California, Colima, Chiapas, Guanajuato, Jalisco y Nuevo León, donde credencializarán sólo a los menores de edad, el gasto real rebasaría los cinco mil millones de pesos, ya que el puro costo del material es de 200 pesos por plástico, sin contar los gastos de operación que esto acarreará, que para algunos expertos sería el doble, tomando en cuenta las nuevas tecnologías y el personal requerido.
Ahora, y si la aritmética no me falla, la anterior cotización es para seis estados, algo así como para 25 millones de niños, pero la población actual del país rebasa los 120 millones, entonces se acrecentaría a 20 mil millones de pesos más la erogación de recursos para la dichosa cédula.
Otros que no estaban de acuerdo, eran los integrantes del Instituto Federal Electoral, su justificación se basaba primeramente en que no hay ninguna empresa privada a la que se le puede confiar plenamente la base de datos e información biométrica de los mexicanos, claro está que tampoco a ningún organismo público, ya que la mismísima lista nominal de electores se encontraba a la venta en Tepito, así como la plantilla de personal de la Agencia Federal de Investigaciones y el directorio de todos los teléfonos públicos de Telmex.
Y segundo, además de que el gasto excesivo, el IFE argumentaba que la ciudadanía no estaría de acuerdo en hacer otro trámite para una identificación que no le generaría algún beneficio.
Actualmente, buscan mecanismos para brindar mayor protección a lo que será la máxima base de datos de México, por lo que diputados federales y la Segob coincidieron en “blindar” la confidencialidad de la cédula, creando un organismo autónomo el cual formará un catálogo de compromisos que será el ancla de una reforma legislativa.
Dicho organismo podría ser parte del INEGI, el IFAI o el Registro Nacional de Población, quien se encargará de la seguridad y la administración de toda la información personal y biométrica.
Sin embargo, la izquierda perteneciente a los partidos de la Revolución Democrática y del Trabajo se han mantenido en la decisión que este proyecto sea cancelado por su inoperancia y su millonario costo.
Pero los empecinados panistas rechazan la afirmación y justifican su expedición, según la diputada Rosi Orozco, presidenta de la Comisión Especial de Lucha contra la Trata de Personas, asegura que la implementación de la Cédula de Identificación permitirá garantizar mayor seguridad de los niños y los adolecentes del país, evitando que sean víctimas del crimen organizado, aparte de influir positivamente en el combate de los delitos de robo y extravío.
Por su parte, el legislador del PAN José Luis Iñiguez Gámez calificó de “una actitud irresponsable” a los que no apoyan al presidente en su iniciativa de cédula “toda vez que miles de niños son víctimas de secuestro, violación, trata y pornografía, entre otros delitos”.
Lo que no explicaron es como va hacer la Cédula de Identidad para prevenir o mitigar esos delitos, ya que con la pura expedición no creará que los tratantes y menos los cárteles dejarán de operar contra los infantes ya que representan miles de millones de pesos en ganancias.
Los que también se encuentran en contra del proyecto son los legisladores del Partido Verde Ecologista de México del estado de Guanajuato, en conjunto el grupo parlamentario emitió un boletín de prensa donde expresaban su inconformidad ante la medida del Ejecutivo Federal, refirieron que la iniciativa está repleta de contradicciones y expresaron que “la preocupación primordial es quién se hará responsable de resguardar la información que se genere con este sistema y más allá, quién garantizará que los datos de los menores no serán publicados pues la Secretaría de Gobernación ya ha demostrado que no puede guardar ninguna información sensible y menos la información de los menores, menos la información de nuestros hijos”, señalaron los representantes locales.
Ante toda esta polarización del tema, a principios del mes de febrero, la Cámara de Diputados aprobó un punto de acuerdo para exhortar a la Secretaría de Gobernación a detener la puesta en marcha de la Cédula de Identidad, en la etapa de menores de edad.
También contemplaba dicho acuerdo, que el Secretario de Gobernación se presentara a comparecer ante el pleno legislativo para qué informara sobre los alcances de la iniciativa en los aspectos sociales, jurídicos y técnicos, pero Francisco Blake Mora se hizo como que le habló la virgen y no acudió a la convocatoria.
Ante el rechazo de diálogo del “SegoBlake”, los diputados del Verde iniciaron una petición formal ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, a fin de encontrar violaciones a las garantías de los menores de edad.
Entre las recomendaciones que hizo la CNDH a la Segob fue que brindaran garantías de legalidad y protección a los datos de los niños y niñas, a demás de que tengan el aval de los padres o en su caso los tutores para que sean expedidas las cédulas.
Por lo que la Secretaría de Gobernación acató estas medidas precautorias y expuso a través de un comunicado que “el objetivo es proteger a la infancia y sus derechos humanos en el proceso de expedición de la Cédula de Identidad Personal en México”.

La cédula en Chiapas
A finales de enero, el Secretario de Gobierno de Chiapas, Noé Castañón León y la Segob firmaron un convenio de colaboración para que el programa de la Cédula de Identidad para menores de edad iniciara en Chiapas.
Dentro de los acuerdos, se prevé que el programa de credencialización llegue a los 118 municipios chiapanecos, integrando al padrón a todos los menores de 18 años, garantizando que los datos recabados tendrán las mayores medidas de seguridad, siendo el rector del programa en el estado a misma Secretaría de Gobierno.
El inició se tenía programado para los primeros días del mes de febrero, sin embargo se pospuso, hasta el 28, así lo informó Castañón León y descartó que se vaya a suspender este proyecto en la entidad.
Es más, expuso el encargado de la política interna de Chiapas, que se tiene planificado que la meta es que el padrón llegue al millón y medio de menores afiliados, pero se tiene estipulado que pueda andar alrededor de los dos millones.
Por lo que auguró que en el estado será un éxito, ya que "hemos conocido de las bondades, los beneficios y por supuesto que lo que interesa es proteger a la niñez" señaló el funcionario.
Es así que en los primeros días del mes de marzo será el inició del levantamiento de los primeros datos de los niños chiapanecos.

Conclusión
Los beneficios que puede acarrear la Cédula de Identificación son muchos, primeramente será un verdadero documento que permitirá que desaparezca buena parte del papeleo burocrático en muchas oficinas de gobierno.
Esa credencial sustituirá a la carpeta llenas de papeles y por tal motivo se acortarán los tiempos de los trámites.
Así mismo, permitirá que el menor de edad sea identificado plenamente, por lo que espacios públicos y privados que brinden patrocinios a niños y jóvenes sea de manera general, como son los servicios de bibliotecas, museos y zoológicos, al tiempo que podrán comprar un boleto para viajar a mitad de precio.
En la parte jurídica, su identificación en caso de ser víctimas de un delito, sería de manera inmediata, ya que la media afiliación estaría totalmente cubierta, teniendo además de las características biométricas únicas de cada menor.
En contraparte, esta cédula se podría comparar con una ficha criminal, ya que al mismo tiempo de contar con los datos personales, este documento tendrá las 10 huellas digitales y el iris del ojo y ningún organismo gubernamental nos garantiza que dicha información no llegue a Plataforma México, una de las herramientas de identificación de la Estrategia Nacional de Prevención del Delito y Combate a la Delincuencia.
Por otra parte, el “blindaje” a la base de datos aún no ha sido clarificada, por lo que la seguridad podría ser vulnerada y con ello las referencias de los mexicanos sería expuestas y hasta compradas por el crimen organizado o las grandes compañías transnacionales.
Pero lo que resultaría más grave, es que los miles de millones de pesos gastados se tiren a la basura y que esta nueva estrategia no sirva para nada, como lo que pasó con la CURP y que en vez de que se simplifiquen el papeleo esta cédula la acrecente y que se vuelva parte del revoltijo de la burocracia actual.
La última palabra, como siempre, la tiene la ciudadanía, misma que no se ha manifestado y que dejará hasta el último momento demostrar sus inconformidades, ya cuando sea demasiado tarde.
La Cédula de Identificación será un documento muy caro, esperemos que no sea también inútil.

Terminé
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