jueves, 6 de diciembre de 2012

Los abusos de los transportistas


En Síntesis…
Los abusos de los transportistas
Vinicio Portela Hernández
Quién le va a poner un freno a los transportistas, hasta el momento nadie lo ha podido hacer, por un lado piden más beneficios y por el otro sus servicios son de pésima calidad.
De la noche a la mañana, los usuarios del transporte público de Tuxtla Gutiérrez se despertaron con un incremento en la tarifa. En los colectivos se podían leer leyendas pintadas en los parabrisas que el “pasaje” costaba ya seis pesos.
Al interior de estos los vehículos, los choferes habían instalados sendos anuncios color naranja, donde informaban del alza en la tarifa, haciendo alusión que los adultos mayores y personas con capacidades diferentes sólo pagarán 3.50 pesos.
Dicho cartel presenta el logotipo del Gobierno del Estado y como titular “Secretaría del Transporte del Estado de Chiapas”, en ese documento asegura que a partir del 1 de diciembre del 2012, las tarifas “autorizadas” serían las antes mencionadas. Ese “papel” está flanqueado por un documento con varias firmas, lo que se puede interpretar como una minuta entre los concesionarios y la Secretaría del Transporte.
Con ese “papelito”, los trabajadores de volante justifican el alza a las tarifas del transporte público y hasta dan un número telefónico gratuito para realizar denuncias, el 01 800 999 99 74.
Pero conforme a un boletín de prensa, distribuido por el Instituto de Comunicación Social del Gobierno del Estado, esta tarifa no está autorizada legalmente.
La información dice textual: “Ante algunas versiones, acerca del alza al costo del pasaje del servicio del transporte público en la capital chiapaneca, en ningún momento la Secretaría de Transportes ha autorizado un incremento en el pasaje en ninguna ruta de esta ciudad capital.”
Además, queda de manifiesto que ST no es la instancia legalmente establecida para autorizar el alza en el “pasaje” según lo estipula en el ordenamiento en la materia.
“De acuerdo y en base a la Ley de Transportes del Estado de Chiapas en sus artículos 14, 47, 51 y 53, está perfectamente establecido que el Congreso del Estado es el único órgano autorizado a propuesta del Ejecutivo del Estado, previa convocatoria que este emita a través de la Secretaría de Transportes a establecer, si es factible o no un aumento en las tarifas, por lo cual reiteran, no es una decisión unilateral la que podría establecer un aumento en los costos del pasaje de transporte.”
Y lo más grave del asunto y que constituye un delito, es que el mismo Gobierno del Estado advierte que el cartel que utilizan en los colectivos para justificar el alza de la tarifa no está autorizado, por lo consiguiente es apócrifo.
Lo único verdadero en ese “papelito” es el número de denuncia, el 01 800 999 99 74, pero también hay que ser claros, es parte de la responsabilidad ciudadana la cultura de la denuncia pero eso no justifica que la Secretaría del Transporte se haga “pijiji” y no implemente un operativo para detectar los abusos de los transportistas que no se esconden en hacer sus fechorías y hasta lo publicitan en los cristales de sus unidades.
A horas de que termine sus responsabilidades en la ST, Carlos Raymundo Toledo tendrá que ponerse las “pilas” y parar de tajo los abusos de los transportistas, así como interponer las querellas necesarias ante la Procuraduría General de Justicia en el Estado por el uso de documentación falso.
No es justificante que por el fin del sexenio la autoridad responsable no actúe en consecuencia y permita que le “roben” a la sociedad que más lo necesita.
Carlos Raymundo Toledo esta muy apacible esperando su aguinaldo, cuando debería estar implementando operativos a los colectivos y deteniendo a los choferes “gandallas” que de peso en peso atracan a los usuarios.
Como ciudadanos debemos denunciar, pero también hay que contestar el 01 800, ya que esa línea a permanecido inactiva, al igual que el “flamante” Secretario del Transporte.
Dos días de abusos gracias a la ineficiencia de Carlos Raymundo Toledo que sólo espera que pasen los minutos para buscar otro “hueso” donde taparse el sol.
Mientras tanto, los usuarios del transporte público tendrán que rascar más sus carteras buscando estirar el miserable salario mínimo por la “flojera” de un funcionario público.

Terminé
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Twitter: @VinicioPortela