martes, 23 de octubre de 2012

Los cricris de la Magistrada


En Síntesis…
Los “cri-cris” de la Magistrada
Vinicio Portela Hernández
No hay duda que hay cambios que fortalecen a las instituciones, uno de estos movimientos se suscitó eficientemente en el Poder Judicial del Estado con la designación de Presidente al Magistrado Óscar  Rolando Ramos Rovelo.
Desde su toma de protesta, Ramos Rovelo no fue a “calentar la silla” y se puso a trabajar en el mejoramiento de la atención a la ciudadanía que solicita los servicios jurídicos de esa institución de impartición de justicia.
Las expectativas al frente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura Estatal las ha superado favorablemente por el Magistrado Presidente, cumpliendo así con la demanda social de una justicia pronta y expedita.
Y es que es indudable que la labor al interior del Poder Judicial está rindiendo los frutos de la demanda popular. La modernización, socialización y desarrollo humano, forjando que sus servidores públicos se ofrezcan una atención de calidad a la población, que cumplen con sus funciones con alto sentido de responsabilidad y profunda vocación de servicio.
Es por ello que la procuración de justicia en el estado no ha tenido retroceso, al contrario, ha estado en la vanguardia a nivel nacional y ahora los servidores públicos del Poder Judicial son pieza fundamental en la actualización de las nuevas técnicas jurídicas, como lo relacionado con la oralidad de los juicios, dentro de los organismos de procuración de justicia y seguridad pública en la entidad.
Y el Magistrado Ramos Rovelo se ha preocupado por promover aún más la atención jurídica, poniendo a disposición de la sociedad, en cualquier hora y día, a asesores profesionales que dan una atención humana y accesible para responder a las necesidades de la población.
Pero como siempre hay un “pelo en la sopa”. Y el Poder Judicial no puede ser ajeno a los conflictos existenciales de personas que sin el mayor sentido común quieren “morder la mano que les ha dado de comer”.
Desde que en septiembre tomo protesta como Magistrada del Tribunal Constitucional, María Elena Ramos Gordillo presume a los “cuatro vientos” que es la “buena” para ocupar la Presidencia.
Su única virtud, es que también asegura tener buenos “padrinos políticos” que la están impulsando desde hace años para que permanezca dentro del Tribunal Superior y esa sería su carta fuerte para darle el “Pinochetazo” al Magistrado Óscar Rolando Ramos Rovelo.
Claro que ese plan sólo está dentro del imaginario de la nueva Magistrada Constitucional, ya que el verdadero apoyo lo tiene el actual Presidente y Ramos Gordillo tendrá que seguir esperando a que sus “Padrinitos” le prendan veladoras a los “santos” y poder acceder a un puesto al que aún no tiene méritos.
Espero por el bien del Poder Judicial y el de los chiapanecos, que la Magistrada entre en cordura y deje la “grilla” barata a un lado y mejor se ponga el “overol” para trabajar efectivamente por una impartición de justicia moderna y expedita.
No le quito a Ramos Gordillo que tenga la ambición de dirigir los destinos del Tribunal Superior de Justicia, pero el método de la confrontación, el chisme y el influyentismo hay que dejárselos a los “mafiosos” y no a una Magistrada, el pueblo de Chiapas no se lo merece.

Jueza
Ya que toqué el tema de la impartición de justicia. En verdad es una pena observar como algunas juzgadoras se dejan influenciar por la “guerra de los sexos” y no por aplicar estrictamente la Ley.
En un caso que estoy investigando, la Jueza Liliana Angell González, titular del Juzgado Primero del Ramo Familiar , falló en contra de una padre de familia que quería visitar más tiempo a su hija, por el hecho de que su ex pareja asegura que un niño de tan solo 5 años podría violar sexualmente a su niña de un año de edad. Siendo esto una afirmación estúpida y sin fundamento.
La Jueza admitió ese dicho como prueba irrefutable sin someter a evaluaciones psicológicas a los menores. Lo que culminó en que el padre se le recortara el tiempo de visita con la hija.
Es extraño el proceder de Liliana Angell González, que teniendo la oportunidad de corroborar la historia sólo se basó en el “machote” del expediente que trascriben sus secretarias, dejando en estado de indefensión a un padre que lo único que quería es convivir más a su hija.
Este caso lo seguiré muy de cerca, ya que con pretextar el empoderamiento de la mujer quieren pasar por encima de los derechos que tenemos todos los ciudadanos y así no funcionan las leyes.

Terminé
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Twitter: @VinicioPortela