lunes, 15 de octubre de 2012

Que se certifiquen los Dipus


En Síntesis…
Que se certifiquen los “Dipus”
Vinicio Portela Hernández
“Queremos ser el estado más seguro del país y las ciudades más seguras de la nación”, fue una de las primeras declaraciones que el Diputado Presidente de la Mesa Directiva de la LXV Legislatura del Congreso local, Noé Castañón Ramírez, hizo en la instalación de la Comisión de Seguridad Pública.
Y es que alcanzar ese “estatus” de un estado seguro no es fácil y la entidad a estado en los primeros lugares desde hace unos cuantos años, sin embargo la tarea de conseguir este distinción ha sido una labor “titánica” de los cuerpos de seguridad y procuración de justicia, quienes entre otras cosas han podido certificar a sus elementos con pruebas de control de confianza.
En la puesta en marcha de la nombrada comisión estuvieron presentes el Comisario General Moisés Grajales Monterrosa, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana; el Mayor de Caballería Rogelio Hernández de la Mata, Secretario del Consejo Estatal de Seguridad Pública; Pedro López Ayanegui, Director General del Centro Estatal de Control y Confianza; Carlos Martínez Gaeta, Delegado Estatal del CISEN y César Augusto Díaz, del Centro Único de Capacitación Policiaca de Investigación y Prevención del Estado de Chiapas.
Todos los anteriores servidores públicos fueron y son certificados constantemente con pruebas de control de confianza que van desde exámenes toxicológicos, psicológicos y de polígrafo, que permiten evaluar científicamente el grado de “honrades” de cada uno de ellos, ya que la información que manejan y las responsabilidades que le son asignadas requieren alta lealtad.
Sin embargo los integrantes de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso; integrada de la siguiente manera: Vicepresidente José Antonio Albores Trujillo, el Secretario Carlos Idelfonso Jiménez Trujillo y los Vocales: Diego Valente Valera Fuentes, Mirna Lucrecia Camacho Pedrero, Luis Fernando Castellanos Cal y Mayor y Saín Cruz Trinidad; a ellos nadie los ha evaluado para que conozcan y analicen la información de la seguridad estatal.
El único certificado es el Presidente de esta comisión, el Diputado Noé Castañón Ramírez, quien por su “propio pie” fue al Centro Estatal de Control y Confianza.
Luego del acto protocolario, le pregunté directamente al Presidente de la Mesa Directiva del Congreso sobre la importancia de que los miembros de esa comisión estuvieran certificados, sin titubeos me contestó que esa era una de las propuestas que se tienen, ya que pese a que la Legislación estatal contemplaba la posibilidad de que los Diputados fueran evaluados con las pruebas de Control de Confianza esta fue desechada por una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Pero Castañón Ramírez fue más allá, me aseguró que a pesar de que no existen las herramientas jurídicas para obligar a los Diputados a que se certifiquen, Él está invitando, no sólo a los miembros de la Comisión de Seguridad Pública, a todos los congresistas a que vayan a examinarse y dijo que “no tienen otro objeto más que certificar quienes somos los representantes que tuvieron la mayoría de votos el primero de julio”.
Y es que así es de fácil. Los “curuleros” no deben tener temor a que se les aplique los exámenes de control de confianza. Es más, sí hubiera un gramo de congruencia los primeros que estuvieran haciendo fila en el edificio del Centro Estatal de Control y Confianza y pidiendo a Don Pedro López Ayanegui su prueba serían los integrantes de esa Comisión, “seguiditos” por los el grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, encabezados por la “guapa” Diputada Mirna Camacho Pedrero, ya que los “pitufitos” fueron los que propusieron la evaluación en la pasada legislatura.
Lo que llama la atención es que fue un priísta el que puso el ejemplo, Noé Castañón Ramírez no necesitó “presión” para certificarse y ahora tiene toda la calidad moral para “invitar” a sus compañeros a que lo hagan.
Y es que los “curuleros” que no le quieran entrar a la “examinada” será por dos cosas: primero, o son verdaderamente unos ignorantes que desconocen por completo qué es un examen de control de confianza.
O segundo y más grave, tienen una gran “cola” que le pisen, ya que sin son bien “bolencos”, les gusta platicar con el “periquito”, meterse una su “caspa del diablo”, son violentos o peor aún, están coludidos con la delincuencia organizada, pues esos no querrán ir a certificarse, no sea de malas y Don Pedro López Ayanegui les averigüe de que “pie cojean” y ya no sean los honorables políticos como pretenden aparentar.
El miedo no anda en burro, dice muy certeramente el refrán popular, así que los Legisladores que no se apliquen esas pruebas quedarán con el “estigma” que algo ruin esconden. ¿No creen?

Terminé
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Twitter: @VinicioPortela