martes, 7 de agosto de 2012

El descaro de Juan José Suárez Soto


En Síntesis…
El descaro de Juan José Suárez Soto
Vinicio Portela Hernández
No cabe duda que de que los hay, los hay. Y algunos son tan descarados, que ser sinvergüenza es parte de su ADN.
El caso de un personaje "enclenque" como Juan José Suárez Soto, tanto en su vida política y profesional, es para un cuento de enredos y ambición, donde el mínimo común múltiplo es el dinero y la corrupción.
Suárez Soto, de profesión Ingeniero, era un muchachito que le gustaba jugar a la policía, y por azares del destino cayó en la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Tuxtla Gutiérrez, según esto gracias a su padrino político, el Notario Público Carlos Rodolfo Soto Monzón. Ahí aprendió muy bien el arte del "arrastre" haciendo un posgrado rápidamente en "lamewuevos".
Por tal curriculum, pudo trepar hasta se Director de la Policía de Proximidad, donde fue altamente criticado por su "flaco" desempeño, a demás de tener ojo alegre, las secretarías certificarían esos “gustitos” poco después.
Poco a poco, su historia de "uña" dentro de esa institución municipal se destapó, por lo que lo corrieron. Esta acción culminó en una demanda laboral hacia municipio, al cual le sacó más de 800 mil pesos, a demás de su reposición de su antiguo puesto Directivo dentro de la Secretaría de Seguridad Pública de Tuxtla Gutiérrez.
Pero mientras tanto, para el "ñengo" personaje, las cosas le iban mejor, pues pudo instalarse en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, llegando hacer el Director de la Policía de Auxiliar con grado de Comisario. Todo un logro.
Sin embargo, desde ese puesto, pudo darle la batalla al Ayuntamiento capitalino y mientras por un lado cobraba como funcionario público estatal, por el otro, le mordía la mano a quien le dio de comer y seguía una demanda laboral, la cual terminó en muy buenos dividendos.
Para Juan José Suárez Soto, esto no le fue suficiente, ya que su ambición es más fuertes que sus responsabilidades en la seguridad pública del estado. Ahora el Servidor Público, dobletea  chambas y también está en la nómina del Ayuntamiento capitalino, claro que a escondidas del Alcalde Felipe Granda Pastrana.
¿Y cómo le pudo hacer?. Pues gracias a que la actual Secretaria de Seguridad Pública, Gabriela Zepada Soto, es su flamante prima, lo que representa delitos como el de Trafico de Influencias y Nepotismo, ambos constituyentes exclusivamente a servidores públicos.
El "escuálido" burócrata, quiere engañar a todo mundo, ahora su objetivo es el Carlos Valdivieso Santiago, líder del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, a quien ya lo trae mareado con tanta cantaleta y promesas para que le asegure su basificación y hasta “incita” para que el SUTESA se manifieste en contra de la Alcaldía, cuando ese tipo de bases, a mandos medios, no está permitida ya que transgrede el principio de igualdad de los burócratas con mayores necesidades económicas, a demás de que el mismo Cabildo tuxtleco acordó no entregar ninguna base a personal con categorías altas.
Lo que pretende Juan José Suárez Soto, es burlarse de nueva cuenta de la autoridad. Cuando hace algunos meses desfalcaba a la comuna capitalina con un laudo de más de 800 mil pesos, ahora el “muy cara dura” quiere que lo basifiquen en el Ayuntamiento que anteriormente demandó, y al mismo tiempo es titular de la Policía Auxiliar, perteneciente a una Secretaría del Gobierno del Estado.
Y al menos que se pueda desdoblar y/o tenga un hermano gemelo y homónimo, aún así, eso es todo fraude, el cual se puede encuadrar dentro de un delito estipulado en el Código Penal, ya que es en perjuicio del patrimonio de los gobiernos local y estatal.
Pero la carrera delincuencial del "esquelético" servidor público no termina ahí. Faltaría comentar sobre sus “negocios” con los nuevos puestos en la Policía Auxiliar, de los cuales los pobres aspirantes se deben “poner la del Puebla”, sino no entran.
A demás, de los “regalos” que muchos empresarios le deben hacerle a Suárez Soto para agilizar sus tramites y obtener el servicio de vigilancia en sus negocio, que van desde pantallas de plasmas y hasta artículos electrodomésticos; sin olvidar los “moches” que dan las compañías de Seguridad Privada para poder trabajar a sus “anchas”; y hasta de una Asociación Civil, denominada Despertar de Tuxtla, la cual estuvo "chaqueteando" en las pasadas elecciones. Pero esos temas serán punto de análisis para una próxima entrega.
Por lo pronto, a los funcionarios públicos que estén muy cerca de Suárez Soto les recomiendo que estén muy pendientes a sus carteras y a sus secretarias, ya que al "enclenque" funcionario no mide consecuencias y si se le presenta la oportunidad les da baje, tanto del dinero como el de las féminas. Mañoso hasta los huesos.

Terminé
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Twitter: @VinicioPortela